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En la mercadotecnia por email marketing es imprescindible el empleo de una serie de estrategias para optimizar la implicación de los lectores, ya que si conseguimos elevar esta, consecuentemente subirán también nuestras ventas. En este artículo vamos a hablar de aquellas técnicas para realizar un call to action efectivo que se basan en estadísticas demostradas y que tiene un efecto visible en el impacto de nuestros textos comerciales.

Ubicación de los bloques de interacción: Mediante métodos de aprendizaje por computación se ha descubierto que el ojo dominante de una persona no atiende a todas las regiones de un texto de igual manera. La visión se concentra en el lado izquierdo del texto y forma una especie de ‘F’ que denota que el primer párrafo y el centro del texto son puntos calientes.

Podemos aprovechar esta característica psicológica para que las partes más importantes del texto se encuentren justo en el punto de enfoque del ojo. Hay que evitar colocar botones y epicentros del call to action en la parte derecha pues es muy probable que estos sean ignorados.

Evitar palabras que creen fricción: Una mala práctica muy extendida en el email marketing es el uso de frases o formas lingüísticas con alta fricción. Se trata de construcciones como ‘Cómpralo ya’, ‘Hazte con él’, ‘Paga ahora y recíbelo en tres días’… Este tipo de expresiones reducen en un dos por ciento las acciones por parte del lector. Es más efectivo usar textos como ‘Descubre todas las ventajas’, ‘Más información’ o ‘Detalles adicionales’. Un dos por ciento no parece mucho, pero cuando se envían miles de mensajes, la diferencia absoluta aumenta vertiginosamente.

Técnica DTR: disrupción y reestructuración: Se trata de una técnica psicológica que ayuda a paliar el efecto negativo que puede tener una información en un principio.Para ejecutar de forma apropiada esta estrategia debemos reescribir los datos de manera que el pensamiento del lector se salga de la monotonía y del flujo predefinido en el que entra al leer una oferta comercial. Así, en vez de indicar claramente el precio de un artículo, podemos decir que es más barato que algún producto bien conocido.

Pruebas A/B: Nunca hay que conformarse. Siempre hay que estar atento a las métricas y disponer de dos modelos de correo comercial para comparar entre sí. El mayor esfuerzo se ve recompensado a la larga con campañas más eficaces y que llegan a más clientes. Pequeños cambios como introducir el nombre del usuario en el encabezado pueden tener un efecto superlativo (una de cada diez personas solo abrirá el correo si este se dirige explícitamente a ella), mientras que otros pueden suponer aumentos porcentuales del dos o tres por ciento. La clave es probar, probar y ¡probar!