Logo adSalsa

Olvídalo. No hagas ni caso. Olvídalos a todos. Antes que nada debes entender que aquí SocialMediatodo el mundo opina. El pequeño universo de las redes sociales es así: social; y todo el mundo cree que sabe. Tú no te pongas nervioso. Olvídalo todo y déjalos hablar.

Y te digo olvídalo porque escucharás muchas tonterías. El mundillo está repleto de gurús y fantasmas. Prepárate a escuchar mil teorías estrambóticas sobre qué es lo que debes publicar, su periodicidad y en que tono debes de responder. Y, sobre todo, prepárate para ser juzgado por ello. Da igual si el tipo o la tipa en cuestión no tienen ni siquiera un mal Twitter personal, o si se lo acaba de “montar”. No importa si pertenece a un departamento ajeno a la comunicación y su título académico es poco más que la etiqueta de anís del mono. Tú sólo recuerda una cosa: Olvídalo.

Olvídalo porque saben menos que tú o lo mismo. Es decir: nada. Un secreto a voces en el Social Media es que nadie tiene la llave que abre todas las puertas del éxito. Y si los profesionales del tema no saben bien por donde van, ¿de dónde sale esa seguridad de Pepito, el de contabilidad, para criticar?, ¿de dónde esa suficiencia de Manolita, la informática, para decirte lo que debes o no debes hacer? Ya sabes: Olvídalo.

Hablan, hablan y hablan, sin saber que tú has marcado ya un camino. Que existe una estrategia. Que si incluí la palabra “privada” en el título fue para engancharte, y que cada palabra que escribí aquí, desde su musicalidad, hasta su sentido más oculto, han sido puestas ahí para atraparte. Ellos no saben eso ni les importa. Olvídalos porque obvian las métricas y los resultados.

Olvídalos de una puñetera vez, y será la primera vez que veas algún resultado en tu estrategia. Te prometo, que si olvidas a todas esas personas verás resultados. Te aseguro, que si mientras ellos intentan contaminarte con palabras vacías, sigues tu propio camino, en poco tiempo verás que tu cuenta de Twitter aumentó en unas 200 personas. Y esto es tan sólo porque tú eres un profesional y ellos no. Así que mándalos a freír espárragos. Olvídalos.

Olvídalos, no lo escuches. La realidad de Twitter pide de 4 o 5 tuits al día, porque Twitter es efímero. Y además pide que repitas cíclicamente ciertos mensajes que deseas destacar para que lleguen al máximo número de personas. Con sentido común y una buena herramienta de gestión de redes esta tarea es sencillísima.

Con Facebook notas rápidamente como teniendo una rutina de uno o dos post diarios tus visitas aumentan. Además existen numerosos trucos. Todo dependerá de la naturaleza de la empresa en la que trabajes o de la cuenta que dirijas. Sí la cuenta es B2C ¿Has pensado en explorar las “herramientas” de Facebook? ¿Has pensado en invertir?

Olvídalos, porque tú sabes el efecto de un post al día en un blog y ellos no. Porque tú entiendes que todo esto, además, hay que sazonarlo con un contenido de calidad en el que el protagonista sea el receptor, convirtiéndolo así en parte de tu comunicación. Olvídalos porque tú sabes que el mensaje no debe morir en cualquier orilla, sino que debe retornar. Esto se llama comunicación. Y en contra de lo que algunos piensan, y son bastantes créeme, no todo saben de eso. Así que ignóralos. Olvídate de ellos.

Crea una estrategia y síguela con fe y flexibilidad. Cambia lo que no funciona y afiánzate sobre aquello que marche bien. Y si al final triunfas escribe y cuéntame cómo lo hiciste. Eso sí que nos interesa a todos.

Mientras tanto olvida. Olvídalos a todos. Olvida a los que comentan, olvida a los que no saben y a los que creemos saber. Olvídalos a ellos, e incluso olvídame a mí. Pues lo único que el sector espera, y que yo también espero, es que nos escribas para contarnos como triunfaste. Eso sí que no debes olvidarlo.