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Siempre que vayas a definir una estrategia de Email Marketing para fidelizar a los clientes necesitas saber en qué momento se encuentra cada uno para hacer un tipo de envío u otro.

Emails de bienvenida: cuando un cliente se suma a tu base de datos no está de más enviarle un correo dándole la bienvenida para que sienta que han hecho una buena elección al optar por tu empresa. Además es una manera de establecer un primer contacto y no necesitas mucho texto para atraerle. Un email de bienvenida correcto es primordial porque es la primera impresión que va a tener el cliente, además de que te ayudará a realizar la primera segmentación de los usuarios que lo reciben.

Emails con Newsletter: una buena manera de mantener al cliente al día de todo lo que ocurre en el ámbito relacionado con tu empresa es programar envíos periódicos con todas las novedades para que esté bien informado.

Emails de felicitación: además de felicitar al cliente por las vacaciones de Navidad o Año Nuevo también es recomendable hacerlo por su cumpleaños. Montar un email dedicado a él en el que puedes añadir un pequeño regalo como una rebaja en algún servicio o producto. De esta manera la fidelización se consolida más .

Emails con ofertas: aprende a tratar a tu cliente como si fuera el único y si ya ha adquirido alguno de tus productos o servicios, una buena idea es enviarle un email y ofrecerle algo rebajado o totalmente gratis. Hay que saber jugar con este tipo de correos para que sean efectivos. Un email de este estilo debe combinar un descuento, un elemento estacional y un límite temporal para que genere sensación de urgencia.

Emails con cross-selling: se recurre a este método de envío cuando el cliente ha realizado una compra ya que puedes incitarle a que adquiera algo más al ofrecerle un producto o servicio complementario que también pueda interesarle.

Email con contenido de valor: ofrece siempre contenido de valor que contenga lo mejor de tu empresa. Puedes incluir vídeos, infografías, ebooks… hay mil maneras de hacerlo y sólo tú puedes conoces la mejor para tu cliente.

En general, el objetivo de una empresa es atraer, vender y conquistar a los clientes.

Primero que todo hay que llamar la atención de los consumidores. Hay que definir un objetivo mediante la investigación de sus datos demográficos, actitudes, comportamientos, motivaciones…y una vez los tengas hay que atraer al consumidor al sitio web a través de contenidos como ebooks, infografías, informes de investigación, webinars, medios de comunicación social… además de incluir consultas gratuitas o contenido premium para que se inscriban en la lista de correo.

En segundo lugar tienes que establecer una estrategia bien definida para hacer realidad el momento de la compra y para ello hay que comprender el proceso de compra del cliente objetivo. La mejor manera de hacerlo es observar las acciones pasadas de los clientes y crear un mapa de procesos de compra.

A la hora de cerrar la venta no es suficiente con hacer el intercambio de dinero y producto y/o servicio si no que el cierre implica una comunicación clara, buena presencia y documentación escrita.

Y no todo acaba ahí, como empresa tienes que cumplir el compromiso de entrega en el tiempo establecido y proporcionar valor adicional para deleitar a los clientes.

A partir de aquí se han de preparar estrategias para seguir generando ventas a nuevos y consolidados clientes. Sólo debes saber en qué momento se encuentra tu cliente, por eso es muy importante que tengas un seguimiento de sus acciones.