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Vivimos en una época en la cual el espacio ha caído. Internet ha acercado los distintos despiertapaíses del mundo de una forma definitiva. Esto ha provocado una capacidad para relacionarse y comunicarse sin parangón alguno posible con otras épocas y con otros medios anteriores.

Como era de esperar, el mercado también ha asimilado este cambio y se ha globalizado. Hoy en día es más sencillo adquirir productos que antes estaban fuera de nuestro alcance y así buscar la alternativa más conveniente a nuestros intereses.

Llama especialmente la atención el papel de América Latina en este nuevo escenario. Su enorme potencial no se ve reflejado en los resultados globales sobre el estado de la Red. Ni el índice de penetración ni el número de usuarios responde a la enorme capacidad de este mercado.

Latinoamérica sólo cuenta con un país entre los 10 primeros en cuanto a número de Internautas: Brasil. Algo que se agrava cuando comprobamos que además no aporta país alguno en el top 10 en cuanto a penetración.

De hecho, y según los resultados de las Estadísticas de Usuarios Mundiales de Internet actualizados el pasado junio de 2012, esta región tan sólo aporta el 10,6% del total de los internautas del mundo. En la actualidad, Latinoamérica ocupa la cuarta posición en este rank por detrás de Europa y Latinomérica y por delante de África, Oriente Medio y Oceania.

Es presumible que el acceso a la Red mejore y que poco a poco este mercado vaya confiándose al eCommerce. En estos momentos Latinoamérica puede apoyarse en el sector online para jugar un papel más activo a nivel mundial. Internet representa una buena oportunidad que si se aprovecha bien puede provocar la consolidación de una economía creciente. Un ejemplo claro lo tenemos en Brasil. Junto a este país encontramos grandes esperanzas como México, Argentina o Colombia.

El problema actual reside, en buena parte, en que los índices de penetración más altos en la zona están en Argentina, Chile, Uruguay y Colombia. No obstante, sólo el primero consigue sobrepasar el 60%, mientras que los demás no alcanzan el 50%.

Con estos datos parece claro que existe, como ya existió en el pasado con China, un gigante dormido. Habrá que esperar a ver si despierta.