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El Inbound Marketing está actualmente considerado como una de las más eficaces estrategias de marketing a la hora de captar de forma no intrusiva potenciales clientes para un determinado negocio.
Como método complejo de marketing, el Inbound Marketing consta de cuatro fases o etapas que se hace necesario optimizar para conseguir un mayor éxito en la estrategia de marketing y que los resultados sean satisfactorios desde un primer momento. A tal efecto, cada una de estas etapas ha de ser tratada con diferentes herramientas tecnológicas, pero trabajándolas al propio tiempo de forma conjunta y combinada, no de una manera independiente en cada fase, pues sólo así es posible una optimización de resultados.
Estas cuatro etapas serían:

Atracción:  En esta fase no se trata de atraer a cualquier tipo de persona, sino sólo a aquellas que puedan realmente convertirse en buenos clientes y, por tanto, generar satisfactorias oportunidades de negocio. Para llevar a cabo esta atracción se requiere en primer lugar un marketing de contenidos asentado sobre un blog diseñado de forma que resulte atractivo e interesante en sí mismo.
Es necesario asimismo interactuar a través de las diferentes redes sociales, pues no en vano en estas se mueven buena parte de los potenciales clientes, lo que permite estar en permanente contacto con estos y con el público en general.
Teniendo en cuenta que la gran mayoría de los compradores utilizan motores de búsqueda de Internet cuando están interesados en un determinado producto o servicio, la fase de atracción requerirá también posicionarse de forma adecuada en tales buscadores, para lo cual resulta fundamental seleccionar convenientemente las “palabras clave” más certeras en títulos, descripciones de productos, imágenes y otros contenidos, de manera que estos sean considerados relevantes.inbound marketing

Lead generation:  Una vez atraídos los visitantes al espacio web de que se trate, la siguiente etapa consiste en generar leads que hagan de ellos verdaderas oportunidades de negocio, para lo cual se hace necesario obtener información relevante de los mismos, cuando menos su nombre y dirección de e-mail. Obviamente, para obtener este tipo de información es necesario ofrecer algo a cambio, y ese algo ha de ser un contenido especial que le resulte lo suficientemente interesante y valioso como para rellenar un formulario donde haga constar su identidad y correo electrónico.
Entre las herramientas más importantes en esta fase de conversión están las “llamadas a la acción”, consistentes en bannners o enlaces que, convenientemente ubicados en el blog o página web, invitan al visitante a realizar una determinada acción. Una vez el visitante haga clic en el correspondiente enlace, este le redirigirá a una página de destino donde se le suministrará información relevante capaz de generar una oportunidad de venta.

Educación: Atraídos los visitantes y llevada a cabo con éxito la correspondiente lead generation, la siguiente fase sería transformarlos en clientes, para lo cual se precisan estrategias de marketing más complejas que incluyen una calificación de leads (lead scoring) y una maduración de los mismos (lead nurturing).
La finalidad del lead scoring es conocer qué visitantes son los más factibles para convertirse en compradores, en tanto que el lead nurturing se centra sobre todo en el envío a estos últimos por correo electrónico y de una manera automatizada, en función del perfil de cada uno de ellos, de determinados contenidos personalizados.

Fidelización: El Inbound Marketing no se limita a la obtención de clientes finales, sino que busca también que estos se sientan satisfechos y, por tanto, sean fieles a la marca o producto de que se trate. A estos efectos se ha de suministrar en todo momento información que resulte de utilidad, realizar diferentes ofertas y promociones, ofrecer servicios en tiempo real a través de las redes sociales, introducir nuevos productos y, en definitiva, suministrar en todo momento una información de calidad.