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El eCommerce es, con toda seguridad, el método de negocio llamado a contar con más influencia en los próximos años. La compra en casa o desde nuestro dispositivo móvil de un modo sencillo y cómodo puede aumentar el número de ventas de cualquier empresa. No obstante existe un problema que ralentiza la progresión del comercio electrónico: la confianza del consumidor. En un sector donde llueven las ofertas, conceptos de usabilidad y miles de términos en spanglish capaces de deslumbrar al más escéptico de los seres humanos se sigue fallando en el último momento. Y es que siendo realistas, las empresas volcadas en este mundo aún no hemos conseguido que al comprador primerizo no le tiemble el pulso cuando hace efectivo el pago mediante una serie de clics.cultivar-300x200

El eCommerce presenta unos números irrebatibles para que lo tomemos en serio como referencia de tiempos venideros. Las ventas online tienen una media de crecimiento que alcanza el 20% anual, y vemos como aumenta el protagonismo de nuevos métodos como la venta desde app móvil. Aún así, sigue siendo la forma de pago minoritaria. ¿Cómo puede ser que una forma de pago cómoda, eficaz y que universaliza el comercio llegando a cualquier rincón del mundo no sea líder ya entrados en el siglo XXI?

En 2011 el eCommerce facturó en España cerca de 10.000 millones de euros llegando a ganarse la confianza de 11 millones de compradores. A la luz de estos datos aun queda trabajo por hacer. Es necesario conquistar al cliente. Las malas prácticas de unos poco y la desinformación no deben lastrar al sector. Hemos de informar y dar facilidades.

A continuación podemos analizar las formas de pago más seguras para realizar compras a través de Internet: recogida, contra reembolso, transferencia bancaria, pago con tarjeta y PayPal.

La Recogida en la Tienda es desde luego un modo seguro. Realizamos la compra desde Internet y vamos a la tienda donde realizamos el pago. La pega de este método es que nos obliga a desplazarnos y no sirve para comprar en tiendas que no tenemos cerca.

El Contra Reembolso es bastante seguro, pues el cliente paga al recibir el pedido. Aunque no es muy favorable para el comercio, y resulta engorroso tanto para el comprador como para la tienda online.

La Transferencia Bancaria. Este método es seguro, aunque hay que tener en cuenta el lugar en el que compramos e informarse a través de la Red. A través de tu número de cuenta puedes comprar cualquier producto del mundo y esperar cómodamente a que te llegue a casa. A estas ventajas se le une el hecho de que cada vez son menos los bancos que suman coste alguno a la operación.

El Pago con Tarjeta es la forma de pago más frecuente en Internet. Tan sólo debemos escribir nuestro número de tarjeta, el código de seguridad y la fecha de caducidad. Para aquellos que son reticentes a dar sus datos alegremente en Internet (bien hecho, si no conocemos la página) ha aparecido una solución que ha convertido esta forma de pago en la más segura de todas: las cybertarjetas. Estas tarjetas virtuales se consiguen a través de nuestra entidades bancarias, y cuentan sólo con el dinero que desees gastar, de este modo nadie accede nunca a tu número real ni a la fuente donde descansa todo tu dinero.

PayPal. Esta empresa propiedad de eBay es uno de los sitios más visitados por aquellos que realizan compras a través de la Red. Tan sólo debes inscribir tu número de tarjeta y demás datos aquí para abrir una cuenta. A partir de ese momento podrás realizar tus compras a través de ésta, contando con una de las empresas más utilizadas y por tanto más fiables de Internet. Es muy seguro, aunque por contra pagas una pequeña suma por operación a PayPal.

Como podemos comprobar hay un gran número de buenas maneras de pagar. Las empresas que nos dedicamos al eCommerce tal vez debamos hacer un esfuerzo extra que incluya permitir que nuestros clientes accedan a todas estas formas de pago para que ellos mismos sean los que decidan. A esto hay que sumarle la necesidad de reducir tiempos de entrega, hacer seguimiento de envíos y facilitar canales de información entre cliente y empresa. Recordemos que no hablamos de un cliente tradicional. Sabemos mucho sobre él. Una tienda en Internet es una gran superficie con gran capacidad de artículos que conoce a su cliente como si fuera una tienda de barrio ¿Por qué no aprovecharse de esto?